| |
|
Tipos de Vinos: |
| |
GENEROSOS
SECOS>> ESPUMOSOS>>
BLANCOS SIN MADERA>>
BLANCOS
CON MADERA>>
ROSADOS>>
TINTOS
SIN CRIANZA>>
TINTOS
CON CRIANZA>>
DULCES>> |
| |
|
GENEROSOS SECOS:
Los vinos “generosos”
sólo se denominan así en español, pues en otros idiomas se habla
más de vinos “de licor” o “licorosos”.
Independientemente del
nombre, se trata de aquellos vinos secos, abocados o dulces
producidos por variedades selectas de uva siguiendo normas
tradicionales y particulares y con graduaciones alcohólicas
entre los 14 y 23 grados.
Lo más frecuente es
que los vinos de base que se utilizan para la obtención de vinos
generosos sean sometidos a un proceso que incluye, en algunos
casos, la alcoholización de los mismos con alcohol vínico y, en
los vinos generosos españoles, una crianza biológica bajo un
velo de levaduras (la llamada “flor”) o una crianza oxidativa
(es decir, en presencia de oxígeno), o ambas.
Los vinos generosos
que tienen crianza biológica son los finos y las manzanillas,
los que tienen crianza oxidativa son los olorosos y rayas; y los
que empiezan con crianza biológica y terminan con crianza
oxidativa son los amontillados.
Los grandes generosos
son más habituales en las regiones enológicas, encabezadas por
los países mediterráneos y las islas atlánticas, y en tan
selecto club se integran orígenes tan prestigiosos como Jerez,
Montilla, Condado de Huelva, Oporto, Madeira, Canarias, Marsala,
Santorini, Jaunes de Jura o Tokay, etc...
Sirven, sobre todo,
para tomarse de aperitivo, postre y con ciertos alimentos como
por ejemplo: mariscos, ostras, almejas crudas y/o cocidas,
salmón, besugo...
Respecto al color,
oscila entre el amarillo pajizo claro y el ámbar o caoba. Sus
aromas son extraordinarios, realmente “sui géneris”, y recuerdan
a los frutos secos (avellana, almendra, nuez), pero también a la
hierba seca y a la camomila. Resultan sabrosos, incisivos, por
su salinidad y astringencia, y, en general, largos y prolongados
en el postgusto.
|
| |
|
ESPUMOSOS:
Por
definición, los “espumosos” son vinos, que, procediendo de
variedades reglamentarias, contienen, debido a una elaboración
especial, gas carbónico de origen endógeno. Cuando se sirve el
vino se forma una espuma de sensible persistencia, seguida de un
desprendimiento de burbuja.
Elaboración:
Según su
origen y el tipo de elaboración, se distinguen:
. • Vinos gasificados: Es aquel al que se le ha
incorporado industrialmente la totalidad o parte del gas
carbónico que contiene.
. • Vinos de aguja: Son aquellos que por su
origen o por su particular elaboración conservan una parte del
gas carbónico procedente de la fermentación de azúcares propios
o añadidos. Este gas carbónico se desprende en forma de burbujas
sin que llegue a producir espuma.
. • Vinos espumosos naturales: Existen varios
tipos de espumosos naturales en función de la tecnología que se
utilice en su elaboración. Sobresalen los obtenidos por el
“método tradicional”, los “granvas” y los “transfer”.
Hay otras
categorías de espumosos en función de la cantidad final de
azúcares que poseen: “Brut Nature” (sin adición de azúcares) ,
“Extra brut” (de 0 a 6 gramos por litro), “Brut” (de 0 a 15),
“Extra seco” (de 12 a 20), “Seco” (de 17 a 35), “Semi-seco” de
(35 a 50) y Dulce (más de 50 gramos). |
| |
|
BLANCOS SIN MADERA:
Los vinos blancos son
los procedentes de uva blanca o de uva tinta con pulpa no
coloreada y elaborados por fermentación única del jugo de uva
sin las partes sólidas del racimo.
Características El
resultado final del proceso de elaboración de un vino es el
llamado, en todos los casos, “vino nuevo” el cual puede tener
diversos destinos:
En el caso de que se
haya diseñado y efectuado el proceso de elaboración para que se
deba beber el vino en su primer año de existencia, estamos ante
los llamados “vinos jóvenes”, los cuales son, sobre todo,
blancos o rosados, aunque no absolutamente, pues también hay
tintos con estas características.
Algunas variedades de
uva aportan un “afrutado” especial, una característica que
figura en el carné de identidad de algunos vinos. Esto origina
que el nombre de la uva esté considerado por el consumidor como
un factor distintivo de una determinada calidad.
Variedades
Las variedades más conocidas con las que se elaboran estos
vinos, son: la Airen, Gewürztraminer (o Traminer en sentido más
amplio), la Moscatel (Muscat en otros países), la Torrontés,
Sauvignon Blanc y Chardonnay (características de Argentina), que
dan lugar a vinos no sólo afrutados sino aromáticos, la Albariño,
la Godello, la Verdejo, la Riesling, la Semillón, la Macabeo o
la Viura, en las que se encuentra un maravilloso abanico de
aromas a frutas carnosas (como la manzana, la ciruela el
melocotón o los cítricos), a otras más pequeñas (como la
grosella, la fresa o el cassis), a las tropicales (maracuyá,
plátano, piña) e incluso a los frutos secos, como la almendra. |
| |
|
BLANCOS CON MADERA:
Los vinos blancos
secos con madera, pueden recibir doble tratamiento. Algunos
fermentan mientras el mosto se encuentra en recipientes de
madera, otros lo hacen en recipientes de acero inoxidable para
ser posteriormente mantenidos en envases de madera (normalmente
nueva y de roble, ya sea americano o francés). Incluso a veces,
ambos tratamientos se aplican de forma simultánea y/o sucesiva.
Características:
Sea como fuere, se obtienen blancos de fuerte personalidad, muy
diferente a la de aquellos que no han entrado en contacto con la
madera. Son vinos con más cuerpo, mayor extracto y, por ende,
más intensos en boca. Pierden características aromáticas
frutales y florales, que son sustituidas por la propia madera,
la vainilla o las especies. Dejan de lado lo etéreo y lo
elegante de un blanco seco natural pero obtienen, por contra,
una personalidad más intensa y más definida. |
| |
|
ROSADOS:
Los vinos rosados son
aquellos que se obtienen a partir de uvas tintas fermentadas
después de un leve contacto con las pieles.
Características:
El mosto es casi siempre blanco y por lo tanto el color
característico lo adquiere de la piel de la uva tinta, y su
intensidad colorante es escasa dado el poco tiempo de contacto
con los hollejos. En consecuencia, poseen un color que oscila
desde un rosado muy tenue hasta un tinto poco cargado de color.
A veces, se generan tonos rosados con aire de piel de cebolla de
color cobrizo, llamados "blush". Tienen la aromaticidad frutal
característica de la variedad de la que procedan; son mucho más
ligeros que un tinto y más corpóreos y tienen más taninos que un
blanco. |
| |
|
TINTOS SIN CRIANZA:
Los vinos tintos son
aquellos que proceden de mosto de uvas tintas con el adecuado
proceso de elaboración que permite difundir la materia colorante
contenida en los hollejos.
Elaboración Se pueden
obtener por dos vías fundamentales que son; el método
tradicional, que consiste en que la vendimia una vez
despalillada y estrujada es sometida directamente a un proceso
de fermentación alcohólica con una segunda fermentación
posterior (maloláctica) que suaviza y mejora el vino.
El método de
maceración carbónica, que consiste en encubar directamente la
vendimia, es decir con el grano entero, de forma que mediante un
aporte inicial de gas carbónico para acelerar el proceso, se
produce primero una fermentación intracelular hasta alcanzar los
3 o 4 grados de alcohol. Posteriormente ya no quedan bayas
enteras y el proceso de elaboración es muy similar al
tradicional.
Una vez que estos
vinos han sido elaborados, no se someten a procesos de
envejecimiento, de forma que en poco tiempo están disponibles
para ser embotellados. Los vinos de maceración carbónica (vino
de cosecha) son los mas jóvenes, saliendo los primeros al
mercado.
Características En su
aspecto destacan los tonos azulados que tienden al morado e
incluso al violeta. Su aroma es muy frutal, con escaso contenido
de componentes aromáticos evolucionados.
En España podemos
encontrar vinos jóvenes elaborados con variedades como Garnacha,
Mencía, Tempranillo, Monastrell, Cabernet Sauvignon, Bobal ...
entre otras.
Resultan muy adecuados
para acompañar platos fuertes, con gran contenido graso, como
los guisos de carne, al igual que quesos y pastas. |
| |
|
TINTOS CON CRIANZA:
Generalmente la imagen
del vino tinto es la del vino con un cierto envejecimiento o
crianza. A través de ellos se pretende que se produzcan en su
interior, a lo largo del tiempo y en presencia o no de alguna
cantidad de oxígeno, una serie de transformaciones que lo hagan
más redondo y también más grato para los sentidos.
Proceso Estos procesos
pueden tener lugar en el interior de una barrica de madera
(normalmente de roble americano o francés, ya sea limousin o
allier, pero también de otros tipos, como castaño o raulí) o en
el interior de una botella de vidrio taponada con corcho
natural, o bien en ambas, primero en una y después en la otra.
El resultado de ambos procesos es que el vino se equilibra y se
redondea, los taninos pierden muchas de sus asperezas y
desarrollan aromas propios, estos aromas propios de los vinos
envejecidos es el denominado “bouquet”.
Tipos En España, en
función de los años en que cada vino permanezca en madera o en
botella y de acuerdo con lo preceptuado por cada Denominación de
Origen, reciben nombres descriptivos de esta característica. Es
el origen de los Crianza, los Reserva y los Gran Reserva.
Los vinos de crianza
han permanecido seis meses en barrica y un año en botella. Estos
vinos han tenido, por lo tanto, una presencia en madera y/o en
botella relativamente breve, por lo que su “bouquet” es limitado
y conservan, al menos en buena medida, las
características de un vino joven. En su aspecto todavía se
mantienen algunos tonos azules, pero también empiezan a aparecer
reflejos ocres, por lo que su color no resulta ya tan claramente
morado.
Los vino de reserva
han permanecido un año en barrica y dos en botella. Estos vinos,
en su aspecto acusan el prolongado paso del tiempo; por eso,
están más presentes los tonos ocres y su color suele virar hacia
el pardo-rojizo, aunque alguno de ellos pueda conservar perfiles
típicos de una gran juventud. En el aroma pueden estar presentes
tonos muy diversos: frutas rojas, frutas confitadas, regaliz,
cuero, vainilla y especias tropicales, entre otros. En la boca,
llama la atención la espectacular evolución de los taninos, cuya
aspereza de los primeros meses se ha transformado en toques
sedosos y aterciopelados. Por tanto, las sensaciones
astringentes se transforman en carnosas y corpóreas.
Los vino de Gran
Reserva (sólo en España) suelen tener, como mínimo, un periodo
de crianza en roble de dos años y un envejecimiento en botella
de, al menos tres años. Esto significa que el periodo de crianza
y envejecimiento de estos últimos vinos ha de ser, como mínimo
de cinco años. |
| |
|
DULCES:
Los vinos dulces son
aquellos que, debido a la elevada riqueza en azúcares de los
mostos, se quedan dulces en forma natural, porque la levadura no
tiene capacidad para transformar todo el azúcar existente.
Características Según
el resto de azúcar que quede podemos tener vinos abocados,
semiseco, dulce, licoroso, etc. Estos tipos de vinos dulces se
distinguen, principalmente, por los procesos tecnológicos que se
han seguido para su elaboración.
Un procedimiento
consiste en añadir alcohol al mosto en fermentación, cuando aún
no ha terminado ésta y, por tanto, la masa continúa siendo
dulce. Son los llamados "mistelas" o "vinos de licor o
licorosos" propiamente dichos. Otros procedimientos que se
utilizan para producir los "vinos dulces naturales":
En las zonas cálidas,
como en España y en otros países mediterráneos, en donde la
riqueza de azúcares al ser normalmente elevada, de forma
natural, se quedan dulces después de la fermentación.
En los países
vitivinícolas más septentrionales, es decir, los del norte y el
centro de Europa, las condiciones naturales en las que se
desenvuelve la viticultura hacen que el contenido natural en
azúcares de las uvas sea relativamente bajo y, por lo tanto, se
obtienen vinos de baja graduación alcohólica y con escasas
posibilidades de perpetuarse durante mucho tiempo. Por lo que se
ha intentado buscar una serie de soluciones que permitan el
enriquecimiento natural en el contenido de azúcares de la uva
por procedimientos muy diversos. |
|